EXPEDIENTE Nº 0001: JORGE MARTINEZ RAMOS


"Mi mamá me llevó a una prueba en Argentinos Juniors. Era muy delgado y había que sacarse la polera. Me dio vergüenza y me fui". Esa fue la primera aproximación de Jorge Martínez Ramos a un club de Argentina. ¿Quién es este personaje? Un volante uruguayo nacido el 3 de noviembre de 1983 en Trinidad Flores, un pueblo cercano a Montevideo, que sólo jugó 36 minutos en la Primera de Chicago y que, casualmente, sus dos participaciones con la verdinegra fueron ante San Lorenzo. 

Durante la infancia su familia se instaló en Buenos Aires por un asunto laboral. "Desde chico me gustó el fútbol. Siempre de enganche, aunque a veces iba al arco. Jugaba con amigos y a los 17 años decidí dedicarme de lleno. Me fui a probar a Deportivo Español y quedé, pero me quebré un tobillo. El club no se quiso hacer cargo. Entonces, me dieron el pase y al otro año fui a Nueva Chicago, donde tuve a Lorenzo Ojeda y Leandro Pérez", describió el actual jugador de Barnechea de la Segunda de Chile. 

Fútbol y mate típica combinación uruguaya
Martínez Ramos es un enlace ambidiestro, de físico diminuto (1, 71 metros), que no tuvo muchas chances de mostrarse en el Torito: "Hice las Inferiores y Gorosito me hizo debutar en Primera, cuando tenía 19 años". Ese estreno fue el 23 de febrero de 2003 en un vibrante empate (2-2) contra el Ciclón en cancha de Deportivo Español. Iban 21 minutos del complemento cuando reemplazó a Ezequiel Amaya, en sus espaldas llevaba la camiseta nº 33. Después del primer paso, "Pipo" no le dio otra oportunidad, y el charrúa vio desde la platea cómo Chicago permaneció en la máxima categoría, luego de vencer a Argentinos en la Promoción. "El y su cuerpo técnico me enseñaron mucho. Con los trabajos que hacíamos los jugadores aprendíamos. Además pude compartir plantel con dos muy buenas personas como Poli y Parraguez", contó en una entrevista con el programa Deportes Arica, de Chile. 

Su segunda chance se la otorgó Patricio Hernández, quien llegó en lugar del "Beto" Márcico. El 27 de septiembre, Chicago perdió (2-1) con San Lorenzo -dirigido por Gorosito- en Mataderos. Ese sábado por la tarde un furioso remolino atravesó la República y fue lo más recordado, además de la marca personal de Soto sobre Montillo... Volviendo a Martínez Ramos: sustituyó a Matías Saad. Fueron sus últimos doce minutos en el club. En el Verdinegro no tuvo más lugar y en 2006 fue contratado por Temperley, donde es recordado porque metió un golazo que le dio el triunfo al Gasolero sobre Los Andes. Luego jugó en equipos de Venezuela y Chile. 

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