INDIO HACER BARULLO

Omar Gallardo clavó un golazo en la última jugada del partido para lograr el empate de Chicago ante Aldosivi, en Mar del Plata, el 18 de noviembre de 2005. Fue la primera visita al Tiburón, al que nunca pudo vencer en el estadio José María Minella. ¡Qué se corte la racha!

Abrazo colectivo, en especial al 5, que metió un golazo en el final del juego.

Viernes a la noche en Mar del Plata. El combo era una invitación al viaje hacia la costa para divertirse. Sin embargo, la realidad se presentaba diferente, golpeaba como una ola gigantesca. Chicago sufría en La Feliz ante Aldosivi y el promedio lo acechaba. De quince partidos, sólo le había ganado a Ben Hur, en Mataderos, pidiendo la hora. La dupla Roberto Vega y Jorge Traverso sumaba dos empates: ante San Martín, en Mendoza (1-1) y Chacarita (1-1), luego de la renuncia de Sergio Batista. Aquel equipo estaba formado con proyectos de la cantera: Vega, Sigali, Donda, Nico Sánchez, Cigno y Simón, más el aporte de buenos refuerzos como Fede Higuaín, Gallardo, Pellerano, Zarif y Mattiuzzo. Aún no había encontrado el rumbo...   

A través de la radio, las noticias eran desalentadoras, el Verdinegro perdía 2-1 contra un rival que contaba con Fabricio Simone, Facundo Oreja, José Solaberrieta y Elvio Martínez, entre otros. El reloj marcaba 45 minutos del segundo tiempo y Cristian Wernly recibió la tarjeta roja. Partido resuelto. El árbitro Darío Maccarone estaba a punto de finalizar el juego en el tercer minuto adicionado. Recuerdo escuchar la radio sin ánimo, cerca de la medianoche. De repente surgió la esperanza. Cambió el tono de la voz del  joven relator, Emiliano Lentini: Omar Gallardo tomó de aire la pelota cerca de la medialuna y produjo una volea penetrante, que espantó al Tiburón. El Torito consiguió empatar y deliraron los 700 fieles que recorrieron 400 kilómetros por la Ruta nº 2. Era el undécimo empate de la temporada. 

"Clavó la lanza", tituló el diario Olé. El matutino deportivo destacó el valor simbólico más que matemático de esa igualdad: "Es cierto que el punto no sirve demasiado si uno mira la tabla de los promedios, pero por cómo se logró, vale oro. Cuando parecía que el Torito se iba a ir con las manos vacías de Mar del Plata, consiguió un empate agónico en el minuto final (...) El Torito se cargó en la mochila un punto inmerecido pero muy festejado...". En cuanto a los rendimientos individuales, en el comentario se valora la fortaleza de otro Indio, en este caso el joven Daniel Vega: "La figura del 1 fue creciendo con el correr de los minutos hasta convertirse en pieza clave (...) Vega seguía descolgando centros y tapando remates a quemarropa (...) Luego del 2-1,  Chicago estuvo obligado a salir y se expuso a la contra, a tal punto que Gómez lo tuvo para liquidarlo y otra vez apareció el arquero de Chicago".

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