EL FESTEJO DE CONDORITO

Víctor Rogelio Ramos, un goleador de raza que llegó desde Newell´s y jugó en la Selección Argentina, fue un refuerzo de lujo para Chicago en la temporada 1989/90. El artillero rosarino consiguió el último triunfo como local contra Deportivo Merlo.   

 Ramos llegó luego de quedar libre de Newell´s. (Foto: Sôlo Fûtbol).

“Chicago no gusta, no convence pero muestra una verdad irrefutable: gana y sigue puntero”, fue el análisis de la revista "Sólo Fútbol". Aquel equipo dirigido por Jorge Busti y José Leonardi cumplía, sin brillar, los pronósticos previas a la temporada `89/90 de la Primera B Metropolitana y reventaba las tribunas. El rótulo de candidato al ascenso al Nacional B recayó por el plantel que formó la dirigencia encabezada por José Cirilo. Entre los importantes refuerzos como Dalcio Giovagnoli (lateral de Newell´s) y Néstor Cataldo (delantero de Argentinos), el Torito se dio un lujo: Vìctor Rogelio Ramos.

“Condorito” fue un goleador de clase A, en 1988 había jugado la final de la Copa Libertadores con Newell´s y antes de quedar libre batió el récord de goles en La Lepra con 104 festejos. Con ese nivel de artillero contó Chicago y se potenció con otro, surgido en Mataderos, Gustavo González, que volvió de Quilmes. Durante ese campeonato, el rosarino llevaba siete goles en los últimos cinco partidos y así el "Torito" marcaba el rumbo por encima de Deportivo Morón y Central Córdoba de Rosario, luego de 14 jornadas.

El 18 de noviembre recibió en Mataderos a Deportivo Merlo, que se ubicaba debajo de la mitad de tabla. El jugador destacado del "Charro" era su actual entrenador, Néstor “Coqui” Ferraresi, quien compartía dupla de ataque con su hermano Adolfo. Esa tarde, la visita planteó no se achicó a pesar de la racha verdinegra de 13 partidos invicto como local. “Las diferencias existentes en la tabla no aparecieron en la cancha”, describió "Sólo Fútbol" aunque para Expediente Chicago hubo un error en esa frase. El contraste entre ambos equipos fue Víctor Rogelio Ramos, quien hizo el gol a los 14 minutos del complemento.

Chicago formó con Cochella; Dundo, Almirón, Rosané, Giovagnoli; Maurín, Chacoma, Lepera; Cena, Ramos y González. Esta alineación fue la base del equipo que finalizó quinto en el certamen que conquistó Morón, y luego perdió la final del Zonal Sudeste con Atlanta. A pesar de no conseguir el objetivo, la gente no se olvida de aquel plantel, en especial por los gritos de “Condorito”.

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