JULIO, EL DESTRIPADOR

Serrano se siente cómodo ante Gimnasia (LP). Hace nueve años fue fundamental para que Chicago goleara 4-1 en Mataderos, en lo que fue el último triunfo como local sobre el Tripero. El "Negro" ayer jugó muy bien y convirtió un golazo en el empate ante el puntero. 

Santana abraza a Julito, el 9 de marzo de 2003 (DyN).
Se puede decir que es un especialista en tripas. Julio Serrano (31 años) volvió a tener una gran producción individual ante Gimnasia LP y le otorgó brillo al Verdinegro. Lo mismo sucedió el 9 de marzo de 2003, cuando ingresó en el segundo tiempo por Pedro Aguírrez, mientras el Lobo ganaba (1-0). Aquel domingo fue el líder de la recomposición del equipo con su fútbol, metió el empate y repartió asistencias para una goleada histórica. Porque el "Negro" es de esos futbolistas que imponen su sello en el juego, que valora el cariño por la pelota y que mejora el rendimiento colectivo con su función individual. La base del funcionamiento de Chicago es responsabilidad suya.

"Un triunfo de película", tituló el diario Popular en aquella gran victoria en Mataderos. El periodista Mariano Comelli destacó la intervención de Julito en aquella gesta: "El ingreso de Serrano fue otro factor importante y un acierto por parte de Néstor Gorosito, entrenador verdinegro. Porque hasta ese momento Chicago careció de conducción. El volante ingresado se juntó con Amaya y Carreño, un triángulo letal para Gimnasia". Ese partido correspondiente a la 4ª fecha del Clausura 2003 empezó con dolor de cabeza tras un penal de Juan Huerta sobre Lucas Lobos: Guillermo Sanguinetti venció a Catriel Orcellet y abrió el marcador. El Torito estaba apretado por el promedio y el histórico nº 11 miraba la derrota parcial desde el banco, ya vendría su oportunidad...

En el inicio del complemento reemplazó a Aguírrez. A los 6' minutos Carreño bajó un centro y asistió a Serrano, que embalado remató fuerte para el empate. Pasaron 240 segundos y el resultado era verdinegro: Ezequiel Amaya clavó un golazo de media distancia contra un palo, imparable para Guillermo Hernando. "El problema de Gimnasia era saber si podía aguantar. La seguidilla de partidos por Copa Libertadores y torneo local era un punto a tener en cuento y Pipo lo sabía: le pidió al canchero que dejara alto el césped y así quitarle piernas al rival", describe el comentario en Popular. Lo mejor estaba por venir para Chicago, mucho toque y un lindo pase de Serrano a Carreño que definió por encima del arquero. Luego, el ex Boca metió el cuarto. "Chicago bajó el telón del espectáculo y se limitó a escuchar los aplausos de la gente" se lee en el artículo de 2003, nueve años después hubo ovación para una persona en particular: Julio Serrano, el destripador.

-Fotos: DyN y Télam.
-Fuentes: Diario Popular y Clarín.

Comentarios

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario, en breve será publicado en la página. Abrazo!