UN TORITO CANALLA

Chicago visitó nueve veces a Rosario Central y sólo lo venció una vez: el 29 de septiembre de 2001. Un triunfo histórico logrado por los goles de Mandra y Kmet. El Gigante de Arroyito siempre fue esquivo, allí se sufrieron goleadas catastróficas en 1942 (12-1) y 1951 (8-1). 

Martín Mandra, la figura en Rosario (Archivo).

"En los papeles el partido ante Nueva Chicago aparecía como un mero trámite", describió el diario "La Capital" de Rosario. El Torito llegaba al Gigante de Arroyito con una dolorosa derrota (1-3) con Argentinos Juniors, en Mataderos por la séptima fecha, y no podía contar con Christian Gómez. Para colmo, el conjunto dirigido por Jorge Traverso y Roberto Vega no había ganado como visitante (dos derrotas con Colón y Chacarita, más un empate ante Lanús) y la historia le daba la espalda: jamás había existido una victoria verdinegra en terreno canalla. Había perdido en 1942, 1951, 1982 y 1985, apenas pudo rescatar un punto en el Metropolitano de 1983 (2-2), con tantos de Larramendi y D´Andrea. 

"Parece mentira pero habrá que creerles nomás. Estos muchachos, los jugadores de Nueva Chicago, dicen que se agrandan en las difíciles, que en la adversidad es cuando más se agigantan. Pasó el año pasado, cuando todos lo daban por descendido y, sin embargo, lograron el ascenso a la categoría VIP. Pasó también con River, cuando todos presagiaban una goleada histórica, pero lo venció 2 a 0. Y también pasó anoche", de esta manera empieza el comentario del diario "Clarín". Una alusión merecida a ese plantel de hombres que llenó de alegría a Chicago a principios de siglo con el ascenso a Primera y triunfos históricos.

Cetto (2) y Pizzi (9) se lamentan. (Diario La Capital).
La dupla técnica apostó por Ezequiel Amaya como enlace en lugar de "Gomito", más la velocidad de Martín Mandra y Ariel Jesús para los contraataques. Rosario Central, que era entrenado por Juan José López, tomó la iniciativa sin llevar peligro al arco de César Velázquez. El Canalla dejó huecos en su defensa compuesta por Cetto, Canals, el "Cata" Díaz y Rivarola. Cada vez que Chicago recuperó el balón fue incisivo. Dos veces lo tuvo Jesús, y en la tercera ocasión, Mandra metió un zurdazo imposible de atrapar para Laureano Tombolini. Dos minutos después, el 7 verdinegro desbordó y Julián Kmet metió el segundo tanto. Fue una noche redonda, debido a que Juan Antonio Pizzi desvió un penal en el final del PT. Y así, inesperadamente, el Torito fue un Canalla.

Video: Glorioso Chicago.

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