EXPEDIENTE Nº 0006: OSCAR "TOPO" GOMEZ


El romance con Chicago nació antes de vestir la camiseta verdinegra. En junio de 1999, Oscar Armando Gómez jugaba para Juventud Antoniana y le convirtió dos goles a All Boys en las semifinales del torneo que otorgaba un ascenso a Primera. El "Topo" era el goleador que inspiraba la ilusión de los hinchas de Chicago, se sentían representados por su coraje y potencia. Después de un buen año en Platense, se mudó hacia Mataderos para integrar el plantel que armó Alberto Pascutti, que tenía como objetivo evitar el descenso a la B Metropolitana. El "Torito" estaba último en los promedios y ese año habría siete bajas por una reestructuración de la B Nacional. "Se armó un equipo fuerte, de hombres", describió el goleador.

Con el dorsal número 9, el delantero debutó en la República el 26 de agosto de 2000, justo ante el "Calamar". Y fue con festejo porque anotó de penal el gol de la victoria (1-0) para Chicago. Pero ese paso positivo recibió fuertes cachetadas de visita en Banfield (1-6) y en casa con Central Córdoba (0-2). La levantada llegó en el clásico, con el club de Floresta: fue triunfo en las tribunas y en la cancha, con goles de Ariel Jesús y del "Topo", tras una apilada a pura fuerza. Ese aire que significó ganar el derbi, se agotó y Pascutti renunció tras siete fechas. Como interinos asumieron Roberto Vega y Jorge Traverso: tres éxitos (2-0 a Quilmes, 2-1 a Ferro y 2-1 a Estudiantes) y un empate (0-0 con Arsenal). Gómez los respaldó con goles ante el "Cervecero" y el "Verdolaga": "Hicimos un click. Dejamos de lado el juego bonito y pusimos el lomo para meter. El equipo se hizo más compacto, en cualquier momento podíamos convertir. Los técnicos nos dieron confianza. Como había muchos caudillos empezó el despegue, era un grupo muy unido".  

El Topo festeja su gol en Caballito, fue 2-1 a Ferro (Olé).

El "Topo" siguió de festejo en festejo. Tres goles consecutivos contra El Porvenir (3-4), Platense (1-1) y Banfield (2-2). Luego, continuó en Rosario, en un partido clave por el descenso, cuando metió el segundo gol para revertir el resultado ante Central Córdoba (3-1). Y llegó el quinto grito en cinco partidos cuando All Boys se llevó un punto (2-2) de Mataderos... Terminó el año 2000 con una decena de tantos y así el club empezaba a respirar. "Sabíamos que teníamos buen equipo y la hinchada nos exigía. Una vez que nos libramos del descenso empezamos a crecer. Teníamos juego a través de Christian (Gómez), goles con Ariel (Jesús), Velázquez daba mucha seguridad en el arco, la defensa metía y los volantes jugaban y marcaban", contó el punta sobre la manera en la que Chicago llegó al Reducido por el segundo ascenso.

El 2001 se presentó adverso para el goleador, sólo le había convertido a Quilmes (1-3). Para sumar un dolor de cabeza, falló un penal en San Juan, ante San Martín (2-2), pero el equipo empató ese juego y luego se impuso en Mataderos. Ese plantel tenía demasiado carácter en el vestuario: "Nos recriminábamos y nos enojábamos, es cierto. Alguna trompada al aire o a la pared voló. Fijate que todo equipo que se peleó logró campeonatos. Era un grupo imperdible, los rivales nos tenían miedo. Eramos uno leones", explicó Oscar Gómez. Su reaparición en la red fue contra Quilmes (1-0), por el partido de ida en semifinales. Luego llegó la histórica y épica clasificación a la final bajo un diluvio. Sin "Gomito" (su hija estaba internada) y sin el "Topo", por cinco amarillas: "En la semana previa a la revancha convencí a mi reemplazante, Carucha Fernández, de que era su oportunidad, que corriera hasta que se le saliera un pulmón. Y con un gran esfuerzo colectivo, bajo una lluvia incesante, empatamos (0-0) y pasamos por el frentazo cruzado que había hecho en la ida".  

Inolvidable festejo en Córdoba para el pueblo verdinegro. (Olé).

Chicago venció a Instituto en la primera final con gol de Hernán Manrique. "Tenían un equipazo: jugaban "Miliki" Jiménez, Ríos, Cervera, Felicia, Amato, Brusco y el técnico era Gerardo Martino", rememoró. El destino le preparó un día histórico, vaya paradoja, justo con su número: el 9 de junio. Fue la final soñada por los hinchas, el plantel y  por Oscar Armando Gómez al convertir dos golazos: "Dejamos la vida, jugamos gran parte del partido con un jugador de menos por la expulsión de Velázquez. Es que logramos algo tan ansiado que 10.000 personas nos acompañaron en el Chateau Carreras. La gente se identificó con ese equipo. Todos recuerdan el segundo gol, que fue como lo practiqué toda mi vida: arriba y fuerte. Pero el primero fue un golazo, tras un pase de Pocholo metí un cabezazo. Fue muy difícil realizarlo". Chicago era de Primera...

En la máxima categoría fue titular en los primeros partidos del Apertura 2001. Le convirtió a Colón (1-3), en Santa Fe, hasta que la dupla técnica se inclinó por una delantera conformada por Jesús y Mandra. El "Topo" recuperó su lugar en el torneo Clausura 2002, en especial cuando Francisco Ferraro tomó las riendas del equipo. Metió tres goles: San Lorenzo (2-4), Lanús (1-1) e Independiente (1-1). "Pudimos conservar la categoría en Primera con un equipo de B Nacional reforzado", destacó el ídolo verdinegro. Hace más de un año, cuando el club cumplió su Centenario, contó sus sentimientos: "A mí me dejó marcado. Chicago es el mejor recuerdo de mi carrera". Gracias Topo.

Fabián Rodríguez

-Fotos: Archivo del Diario Olé.
-Entrevista: Zonal Deportivo Oeste de Clarín (julio 2011).
-Videos: Glorioso Chicago

Comentarios

  1. grande topo...saludos de un sanmartiniano

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  2. Dato:topo no triunfo en el bolivar de la paz 1996 no hizo ni un gol en el mejor equipo de Bolivia

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