UN VIAJE A OTRA GALAXIA


La excursión rumbo al ascenso al Nacional B logrado en 1991 tuvo una primera parada en Misiones. A 1.345 kilómetros de Mataderos, Chicago cambió el asfalto caliente de Buenos Aires por la tierra colorada de Puerto Iguazú. Allí lo esperaba Deportivo Galaxia. Un club fundado en 1983, que había eliminado a más poderoso de su provincia: Guaraní Antonio Franco. Fue la primera visita del "Torito" a la provincia de la Mesopotamia y por ende, trajo incertidumbre: “Un equipo de nombre raro, si quedábamos afuera con Galaxia nos mataban a todos”, contó “Cubanito” Fernández. Pensamos que íbamos a jugar con extraterrestres”, expresó entre risas Gustavo González en el excelente documental “100 años, 1000 batallas” realizado por Daniel Mases, Fernando Martínez y Julio Cordara, entre otros socios de la institución.  

Muchos se preguntarán, ¿por qué Chicago tuvo que jugar contra Deportivo Galaxia? En la temporada 1986/87 la AFA creó el campeonato Nacional B. Esta instauración trajo cambios en el sistema de ascensos desde las categorías inferiores. La principal novedad fue la introducción de los torneos Zonales Noroeste y Sureste, jugados por equipos del Interior clasificados de los “Regionales”, y en la última etapa competían con clubes procedentes de la B Metropolitana para definir dos ascensos a la segunda categoría del fútbol argentino. En 1991, Central Córdoba de Rosario se coronó campeón y accedió directamente al Nacional B, mientras que Almagro, Chicago, Arsenal y Estudiantes de Caseros ingresaron a los Zonales.

El "Verdinegro" llevaba cinco temporadas en la Primera B Metropolitana, y luego de una gran frustración en 1990 al perder con Atlanta la final del Zonal Sudeste, quería revancha. Ese equipo denominado “Los Campesinos” (Mario Marcelo y Carlos Fernández llegaron desde clubes bonaerenses) había finalizado tercero en el torneo, luego de liderarlo en la primera rueda. El conductor de ese plantel repleto de jóvenes futbolistas fue Hugo Zerr. Y el presidente era José Cirillo, quien debió administrar ante la escasez de dinero: no había ropa ni lugar de entrenamiento, tampoco comida. Existió una necesidad de gloria para saciar el hambre.

“Disfrutamos el viaje, todo lo que lo rodeaba. Fuimos por arriba de las Cataratas”, detalló “Gonzalito”. Por su parte, el carismático Héctor Sánchez fue más allá con su declaración: “Era todo turístico. Entonces, nos hospedamos en un hotel cinco estrellas. Nos servían las tres comidas, teníamos tanta hambre que nos comíamos hasta la pata de la mesa”. Así llegó Chicago a Puerto Iguazú, maravillado de todos los aspectos que rodeaban al partido hasta que llegaron al estadio de la Liga local, ya que Galaxia no contaba con estadio. “Se veía la calle detrás de un arco. Había una casa y se pedía la pelota cada vez que se iba. Ahí fuimos visitantes, visitantes”, recordó Marcelo Caremi. Y "Cubanito" Fernández agregó una metáfora extraordinaria: “Salimos a la cancha. Era una loma de tierra colorada, no había pasto. Para mí era jugar en una cancha de tenis con desnivel”.

La pelota comenzó a rodar aquel 21 de abril 1991. Chicago mostró supremacía: Cardozo, arquero local, le ahogó el grito a Caremi y luego, el defensor Lidio Flores rechazó en la línea un tiro de Roberto Leiga. Como si fuera poco, Mario Marcelo reventó el poste derecho con un tiro libre. Todo parecía encaminado al triunfo, más cuando el 10 de Galaxia, Inocencio González, fue expulsado a los 44’ del primer tiempo por agresión. Allí se desbarrancó el partido. Alberto Fioravanti, el línea nº 1, recibió el impacto de una piedra en su rostro, por lo que Juan Carlos López, el árbitro, suspendió el encuentro. Unos días después, el Tribunal de Disciplina de AFA le dio ganado el partido al Torito por 1-0. Pero los jugadores ya habían festejado, ¿cómo? Lo confesó "Pocholo” Sánchez: “Después del partido, Hugo Zerr nos dio permiso y cruzamos a Paraguay a comprar zapatillas y walkman, ja”. Un viaje a otra galaxia. 

-Autor: Fabián Rodríguez
-Foto principal: Satelite Kingston.
-Fotomontaje: Daiana Vitale.
-Fuentes consultadas: Documental 100 años, 1000 batallas // Revista Sólo Fútbol. 

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