LA REBELDIA VASCA

Fabián Unzurrunzaga condujo a Chicago a la victoria por 4-2 sobre Defensa y Justicia, en Mataderos, el 25 de abril de 1998 por la B Nacional. Los goles fueron convertidos por Rubén Palavecino (en dos ocasiones), Ariel Jesús y Lucio Filomeno. El técnico era Hugo Zerr. 

Filomeno remata y convierte el segundo gol. (Olé).

Chicago padecía inconvenientes económicos y deportivos durante la temporada 1997/98 de la B Nacional. La floja performance con la pelota, lo llevaba a disputar la Zona Permanencia, con los peores equipos de la zona. Allí sufría duros golpes ante Morón (0-4), Atlanta (0-1), Almagro (1-3) y Almirante Brown (0-1). Estas derrotas dejaban a Hugo Zerr, el entrenador, en la cornisa. Es más, luego de la caída frente el “Bohemio” presentó su renuncia, pero la dirigencia no la había aceptado. La ilusión se esfumaba, ni siquiera persistía con las incorporaciones de Héctor Varisco, arquero procedente de Chaco For Ever, y Horacio Grecco, quien volvió desde Olimpo de Bahía Blanca. Pero en las inferiores había un pibe atrevido, que prometía fútbol…

Unzurrunzaga
(Datos de Chicago).
Ese enganche bajito que le gustaba tirar caños era Mario Fabián Unzurrunzaga, más conocido como el “Vasquito”. En la tarde del 25 de abril de 1998, por la séptima jornada, jugó su segundo partido como titular y fue la figura en la goleada (4-2) sobre Defensa y Justicia, en Mataderos. La actuación de la joyita de Inferiores fue destacada por Franco Predazzi, periodista de "Olé": “Unzurrunzaga fue quien puso el equilibrio: gambeta para adelante -la que sirve-, cuando sus compañeros se quedaban parados y freno justo cuando todos corrían enloquecidos (...) No podían pararlo, era más difícil que subirse a un palo enjabonado (…) Es de esa raza que seduce a primera vista". Con el fútbol del 10, Chicago metió tres goles en 13 minutos: Jesús (30’), Filomeno (35’) y Palavecino (43’): "Defensa era mucho más ambicioso cuando no tenía la pelota que cuando la recuperaba. Y de tanto esperar, se le vino todo abajo: tres gritos verdinegros le demostraron que, a corto o largo plazo, la cautela es mala consejera"

“Chicago pagó con la misma moneda”, fue el título de la publicación del diario "Olé". Precisamente, monedas eran lo que tenían en los bolsillos los futbolistas del club de Florencio Varela. Es que la directiva del Halcón les debían dos meses y medio de sueldos, más la parte del aguinaldo correspondiente a diciembre de 1997. Por esta razón, el plantel hizo una huelga y sólo entrenó el martes previo al partido que se disputó el sábado. Esta determinación no trajo una ventaja para Chicago, según el artículo: “Que quede claro: aunque los jugadores de Defensa y Justicia entraron a la cancha casi sin haber corrido en la semana, la diferencia física ni se notó". Entonces, este partido también sirvió de revancha para el “Verdinegro” porque el 3 de marzo de ese año el “Halcón” lo vapuleó por 5-0, en La República. 

Sufrir a pesar de la distancia favorable en el marcador es una mala costumbre histórica en Mataderos. Del 3-0 se pasó al 3-2, hasta que Rubén Palavecino convirtió el 4-2, su segundo tanto en el partido. Luego, Hugo Zerr mandó a la cancha a Ariel Almeyda por Unzurrunzaga (defensor por enganche) para contener a Ricardo Silva, el enlace de Defensa. Este fue el balance realizado por "Olé": “Sacrificó a la figura de la cancha para tapar al conductor visitante. Y no sólo no lo logró sino que casi se complica solo, Defensa tuvo tres claras para convertir…”. Con angustia, Chicago consiguió una victoria aliviadora, que fue la última en la temporada: luego sumó cuatro empates y tres derrotas. Terminó en la anteúltima colocación.

-Fabián Rodríguez
-Foto: Diario Olé.

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