LA DEJO CHIQUITA...

César Carranza fue la figura de Chicago en el triunfo (3-1) sobre Sarmiento de Junín, por el Apertura 2004 de la B Nacional que se escapó ante Godoy Cruz. Este fue el primer gran torneo del "Chiqui".

El 10 le dio muchas alegrías a la gente. ¿Volverá? (Foto: Olé)

En la tribuna se notaba la desazón. Nueve días antes, Chicago había perdido (2-3) con Godoy Cruz, en Mataderos, tras una pésima noche de Daniel Islas. Así, se esfumó la chance de llegar puntero a la última fecha del Apertura 2004, que luego ganó Tiro Federal. A pesar de la resignación, los fieles concurrieron a "La República" para acompañar al equipo frente a Sarmiento de Junín, ascendido ese año que se ubicaba en último lugar. Entre las máximas figuras del conjunto conducido por Horacio Bongiovanni se encontraban Federico Poggi, Mauricio Ferradas, Adrián Giampietri, Carlos Zavaleta y el arquero Pablo Campodónico.

Aquel jueves negro contra el "Tomba" generó que Ricardo Rezza hiciera dos cambios trascendentes para la estructura del equipo. En la defensa, Gonzalo Bidal volvió al lateral izquierdo por Félix Benito, que pasó a marcar la punta derecha en lugar de Marcelo González Larrazábal. Y en el medio, Germán Basualdo sustituyó a Julito Serrano. Esa tarde del sábado 11 de diciembre la formación titular estuvo integrada por: Daniel Islas; Benito, Víctor Soto, Alejandro Castro, Bidal; Basualdo, Darío Cavallo, Ramiro Leone; César Carranza; Nicolás Guevara y Fabricio Simone. "El grupo es muy fuerte por eso no bajamos los brazos nunca", destacó el "Chiqui" antes del partido.   

De a poco, la bronca se transformó en sonrisas. El encargado fue el 10, César Carranza, que llevaba cuatro goles en el torneo (Juventud Antoniana, Chacarita, San Martín -SJ- y Godoy Cruz). Esa zurda mágica marcó diferencia, recostado sobre la izquierda del ataque sus gambetas fueron imparables para Llamos y Fayart. Por esa zona se entendió a la perfección con Leone y así llegaron los goles. A los 15', Ramiro desbordó y metió un centro que fue conectado por Simone, de media chilena, para el 1-0. Un golazo que sirvió de desahogo para los 10.000 fanáticos que coparon el estadio. Un ratito después, Leone probó de media distancia y clavó el segundo. En ese momento, la voz del estadio anunció el empate parcial de El Porvenir con Huracán (peleaba el torneo y luego ganó ese encuentro).

El festival tuvo un bonus track antes del entretiempo. Era su tarde, le salían todas. Carranza pintó a sus marcadores con una hermosa bicicleta y mandó un centro que Benito conectó de cabeza en el segundo palo. Triplete en 45 minutos. Juego vibrante del equipo que causó la explosión en las tribunas con el "Vaaaamos a volver...". El complemento estuvo de más, el triunfo era un hecho y  Sarmiento maquilló el resultado a través de Ferradas. Y para la estadística quedó otra expulsión de Cavallo. El triunfo fue un hecho y los jugadores se retiraron aplaudidos. La sensación reinante fue que Chicago estaba para campeón, el tercer puesto le quedó chico... 

-Autor: Fabián Rodríguez.
-Foto: Diario Olé. 

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