EXPEDIENTE Nº 0014: JORGE DANIEL MARTINEZ


“¡Te desbordan todos, Martínez! ¡Dejá de quejarte de los árbitros!”. Angel Sánchez interrumpió una nota al defensor y pronunció una de las frases más graciosas de la historia del fútbol argentino, durante el entretiempo de River 3 Olimpo 0, por el Clausura 2006. Ese 21 de marzo, el juez se burló de la fragilidad del marcador de punta derecha, allí en pleno césped del Monumental, ante millones de televidentes.  El tiempo le dio una revancha a Jorge Martínez, en ese mismo estadio. El 2 de diciembre metió un golazo (deliciosa asistencia de Mariano Donda) para la victoria de Chicago sobre el “Millonario”. Una evidencia de lo que fue su carrera: un lateral propenso al ataque y al gol, producto de su velocidad y buena técnica. Un estilo extinguido. En Primera disputó 435 partidos, hizo más de 20 goles, vistió las camisetas de Independiente, River y Boca, entre otros, y también jugó en la Selección Argentina.   

La franja derecha de Chicago estaba cubierta. Cristian Wernly y Omar Zarif hicieron una buena dupla durante el ascenso a Primera. El plantel contaba con la alternativa de Leandro Testa, jugaba en el lateral izquierdo, hasta que la directiva decidió no renovar el contrato del "Cabezón". Ese fue el comienzo de la debacle... La contratación rutilante para esa zona fue Jorge Martínez, quien tenía 33 años y venía de sufrir el descenso con Olimpo. Llegó en el declive lógico de su carrera, y alternó buenas y malas actuaciones. Su estreno fue frente a Argentinos Juniors (3-2), en Mataderos. Esa noche, con el dorsal 20 compartió la defensa con Nico Sánchez, Leo Sigali y Carlos Soto. A partir de ese partido sólo faltó contra Gimnasia LP (2-2), Rodolfo Motta lo utilizó de “4” y de carrilero cuando optó por la línea de 3. Sus mejores partidos fueron ante River (2-1) -metió un gol inolvidable- y ante a Newell´s (2-1), hizo el primero. Durante el Clausura 2007 mantuvo un nivel irregular y fue expulsado en la caída con Vélez (1-2). Volvió para la serie frente a Tigre… Después del descenso, amagó con quedarse en la BN, pero finalmente regresó a Bahía Blanca.  
       
Gol histórico en el Monumental (Glorioso Chicago).

La historia de Martínez empezó en Deportivo Mandiyú de Corrientes. Debutó en Primera el 12 de septiembre de 1993, en la victoria (3-1) sobre Newell´s. En ese equipo, que se salvó del descenso por décimas y condenó a Estudiantes (LP), se destacaba el talento de Guido Alvarenga, la capacidad goleadora de Arsenio Benítez y la solidez de Héctor Rodríguez Peña.  Para la temporada 1994/95 llegó Diego Maradona como técnico, en dupla con Carlos Fren (jugó en Chicago en 1983): "Era muy fuerte verlo en los entrenamientos. El nos decía: ‘El que haga el gol hoy se lleva el traje que tengo puesto’. Y todos tratábamos de hacer el gol para tener algo de él", contó en “El Deportivo 24” de Bahía Blanca. Tras el paso del “Diez”, Mandiyú bajó a la B Nacional, aunque el “Negro” demostró que estaba para más…

Independiente fue su destino. En su primer año contó con pocas chances, la asunción de César Luis Menotti en el campeonato 1996/97 le cambió la vida.  "Me encontré con un maestro, que me decía que juegue, que disfrute, que me divierta. Y yo le hice caso”, describió el lateral. El Rojo armó un equipazo que fue subcampeón de River en el Apertura ’96 y cuarto en el Clausura ’97: Mondragón; Martínez, Rotchen, Arzeno, Cristian Díaz; Acuña, Cascini, "Matute" Morales/Albornoz; Burruchaga; Calderón y Usuriaga/ "Panchito" Guerrero. Las buenas actuaciones de Martínez causaron que Daniel Passarella lo incluyera en la nómina para la Copa América de 1997, en Bolivia. Debutó frente a Ecuador (0-0), en una defensa compuesta por Rotchen, Mauricio Pellegrino y Raúl “Pacha” Cardozo. Luego, fue titular con Chile (2-0) y jugó el ST en la eliminación contra Perú (1-2), en los cuartos de final.  “Salí de un pueblito chiquito, con la ilusión de ser alguien, y llegar a cantar el himno con la camiseta de mi país, no tiene comparación”, contó con emoción. Después pasó a River (apenas 18 partidos en la 98/99) y tuvo una experiencia europea en Zaragoza de España. Volvió al “Rojo” y recibió una gran oferta.

Inolvidable cruce con Angel Sánchez, en 2006.

Carlos Bianchi buscaba un lateral derecho que reemplazara a Hugo Ibarra, contratado por Porto. Así llegó al bicampeón de la Copa Libertadores, junto a Rolando Schiavi y Jorginho. Por su despliegue se convirtió en una descarga ideal para Juan Román Riquelme. El 18 de noviembre, en Ferro, le convirtió a Chicago (2-1), tras un pase de Walter Gaitán. Ese partido en Caballito fue previo a la Copa Intercontinental ante el Bayern Munich, integrado por Oliver Kahn, Samuel Kuffour, Bixente Lizarazu y Giovanni Elber.  El sueño, en Tokio, le duró 15 minutos: “Me lesioné en el muslo derecho y tuve que dejar la cancha. Fue un partido raro. Igualmente, haber vivido la sensación de jugar una final del mundo es inolvidable”. En julio de 2002, pasó a Colón y jugó dos torneos. Tras jugar en Olimpo (dos veces) y Chicago, estuvo en Platense, en la B Nacional y bajó a la B Metro. Sus últimos cartuchos los gastó en las ligas regionales de Bahía Blanca, donde se radicó. A los 39 años, continúa con sus piques por el lateral derecho, ¿los árbitros tendrán humor negro como Angel Sánchez?

-Autor: Fabián Rodríguez
-Foto: Gentileza de Glorioso Chicago.

Comentarios