LA PRIMERA ESTACION

Chicago descargó su potencial en Caballito y goleó (5-1) a Ferro, por el Clausura 2006 de la B Nacional. Doblete de Astudillo, y tantos de Higuaín, Zermatten y Carranza. Fue una exhibición del equipo, que luego consiguió el ascenso a la máxima categoría. 

Higuaín celebra su gol con Carranza (Diario Olé).

El “Torito” estaba estancado. El 2006 había arrancado a fue a pura derrota: (2-6) con Defensa y Justicia (2-6) en Florencio Varela, y (1-2) frente a Huracán de Tres Arroyos en Mataderos. Para mayor incertidumbre, se ubicaba en zona de Promoción como producto de dos victorias, trece empates y seis derrotas. Una realidad lejana a la pensada por Rodolfo Motta, quien asumió ese año en lugar de Jorge Traverso y Roberto Vega, y fortaleció al equipo con los regresos de César Carranza (a préstamo en México) y Leandro Testa (inactivo por osteocondritis). Además, de los cuatro refuerzos: Rodrigo Astudillo, Christian Zermatten, Cristian García y Valentín Villazán, un volante uruguayo que no llegó a debutar… 

La tapa del suplemento "Ascenso".
El sábado 11 de febrero Chicago llegó a Caballito con la necesidad de triunfo porque acumulaba un empate y cuatro derrotas. Justo con Ferro, al que sólo había vencido como visitante en el 2000 (2-0), con goles de Christian y Oscar Gómez. Y otra vez se fue ganador. ¿A qué se debió? Al ensamble de una idea más vertical en ataque, que descansaba en una defensa ordenada. Para eso, vale revisar la formación: Vega; Wernly, Nico Sánchez, Sigali, Testa; Zarif, Omar Gallardo, Viturro; Federico Higuaín; Carranza y Astudillo. Con respecto a la derrota con el “Globo” de Tres Arroyos, Motta cambió los volantes externos (salieron Donda y Zermatten) y por primera vez armó la retaguardia que luego sería una constante. Por estos conceptos, la victoria se titula como “La primera estación”. Fue la demostración inicial de un equipo con muchos recursos, que precisaba tiempo y resultados positivos para crecer. Y si bien a la fecha siguiente cayó (0-1) con Godoy Cruz, después estuvo invicto por 15 partidos, obtuvo el Clausura 2006 y el segundo ascenso a Primera División. 

Aquella tarde, la ventaja parcial fue conseguida por “El Potro” Astudillo, tras un centro de Viturro. Luego, Luis Salmerón puso el empate de penal. El vendaval surgió en el complemento, cuando el “Verdolaga” sufrió la expulsión de Agustín De la Canal. “Se nos dieron todas. Podríamos haber hecho más goles”, resumió Motta. A los 13 minutos, Zarif desbordó y envió un pase atrás que conectó el “Pipita”. Más tarde, Zermattén de tiro libre aumentó el resultado a 3-1. La victoria se transformó en goleada con los tantos de Astudillo (asistencia de Donda) y Carranza, en una jugada individual. Un éxito vital. Con el transcurso de los partidos cambiaron algunos apellidos: Pellerano tomó protagonismo esencial, Donda y Mattiuzzo se ganaron sus lugares, y los goles de Simón fueron determinantes. Todos formaron un equipo que quedó en la historia, de los mejores que se vieron por Mataderos.

Comentarios