UN DRAGON BAJO LOS TRES PALOS

Eduardo Quinto Pagés pulverizó cada una de las llegadas de Defensores de Belgrano y Chicago ganó en Núñez por 2-1, con dos hombres menos, en el Apertura de 1986. ¿Los goles del triunfo? Landaburo y Scotta.


El torneo Apertura de 1986 fue una eliminatoria hacia el Nacional B, la nueva Divisional que instauró AFA a partir de la temporada 1986/87, para incluir a los clubes de las Ligas Regionales del Interior. La reestructuración produjo que los 20 equipos que habían competido en la Primera B de 1985 fueran divididos en dos zonas de diez, con el fin de clasificar a los cuatro primeros de cada una al nuevo torneo, y el resto tendría un “descenso encubierto” a la B Metropolitana. Chicago participó en el grupo “A” junto a Lanús, Atlanta, Deportivo Morón, Los Andes, Deportivo Italiano, Almirante Brown, Defensa y Justicia, Argentino (Rosario) y Defensores de Belgrano. 

Héctor Scotta fue la principal contratación del “Torito” para este campeonato. Además, volvieron dos viejos conocidos, Roberto Vega (desde Platense) y Carlos “Mono” Acuña (Deportivo Español). El equipo tuvo un comienzo aceptable hasta que se presentó una racha adversa que provocó el alejamiento de Héctor Bentrón. Su lugar fue ocupado por Carmelo Faraone junto a Rafael Albrecht. Había poco margen, se necesitaba vencer a Defensores de Belgrano en Núñez, por la 13ª fecha, para encender la ilusión a falta de seis partidos para el final. Ese sábado 26 de abril de 1986, Chicago formó con: Eduardo Quinto Pagés; Carlos Schneider, Nelson Pumpido, Antonio Grillo, Héctor Pereyra; Alfredo Rifourcat, Norberto Callipo, Antonio Labonia; Scotta, Carlos Landaburo y Acuña. 

“El buen trabajo de los volantes de Chicago justificó las oportunidades creadas y concretadas para lograr la ventaja parcial”, destacó la revista "Solo Fútbol". Tanto Rifourcat como Labonia abastecieron de juego a los delanteros. Landaburo convirtió el primer tanto sobre los 8’, y a los 32’ Scotta perforó la red para ampliar el marcador. El "Gringo" llegó a su undécimo gol en 13 partidos. Una fiera que no sintió el paso del tiempo. Pero el trámite del encuentro sufrió una modificación en la posesión del balón: “Los dueños de casa perdieron numerosas oportunidades de gol por falta de puntería y por los reflejos de Quinto Pagés”. Ya en la primera etapa el arquero de Chicago marcaba diferencias. Y vaya que tendría trabajo en el complemento: “La visita replegó sus líneas para jugar de contragolpe, mientras que Defensores en base a fuerza arrinconó al equipo de Mataderos”.

El último cuarto de hora convirtió el estadio en una caldera. Un estado favorable al "Dragón". La llama quemaba y provocaba desorden en el Torito. A los 28’ fue expulsado Grillo y 120 segundos después, Aguirre consiguió el descuento, en posición adelantada. Defensores de Belgrano dominaba las acciones, Chicago aguantaba gracias al 1 y la garra de sus jugadores de campo. Una actitud que llevó a pasar las revoluciones y sobre los 36’ Labonia recibió la tarjeta roja, de parte de Juan Carlos Rúa. Así, con nueve hombres, los minutos finales fueron muy intensos: “Defe luchando por el empate, que merecía sin dudas, y que el buen trabajo del golero visitante impidió. Chicago, en cambio, se limitó a dejar pasar el tiempo para lograr esta victoria muy importante”. Un triunfo basado en la efectividad en la red adversaria y en la seguridad de nuestro arquero. “Que lo vengan a ver, que lo vengan a ver, no es el Loco ni el Pato, es el famoso Quinto Pagés”.

Autor: Fabián Rodriguez.

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