CINCO MINUTOS DE GOMA

El 13 de octubre de 1996, Chicago perdía con Chacarita hasta que Christian Gómez convirtió dos goles en el segundo tiempo y revirtió el resultado. Fue el último triunfo verdinegro en San Martín.

 En total jugaron 40 veces: el Torito ganó 9, empató 13 y perdió 18.
La cancha de Chacarita nos traslada a uno de los máximos picos de emoción de la historia verdinegra. Allí, Chicago consiguió el ascenso a la B Nacional el 30 de junio de 2012, gracias al penal que Daniel Monllor le atajó a Damián Toledo en la jugada final de la Promoción. Ese empate (1-1), con dimensión de victoria heroica, oculta una lista de antecedentes negativos en San Martín. Sobre 16 encuentros disputados sólo obtuvo dos triunfos. La primera fue en 1980 (1-0) con gol de Mario Franceschini desde los 12 pasos. Y la última sucedió en octubre de 1996, donde nos encontramos con un escenario diferente al actual. Rodeado de tablones y de una cabecera visitante repleta, teñida de verde y negro. Una postal que, apenas, conserva una similitud con el presente: el dueño de la 10 es Christian Gómez. Hoy, revivimos los “Cinco minutos de Goma”.

“La gente en la popu de Chicago no lo podía creer. Hasta los propios jugadores del Verdinegro pedían por favor que los pellizcaran para ver si era cierto que realmente le habían ganado a Chacarita. Y aunque usted no lo crea, el equipo de Mataderos le robó del bolsillo los tres puntos”, una introducción rotunda escribió Daniel Popowski, periodista del diario Olé. Para mayor contundencia, detalló el dominio global del conjunto local: “El final de la película nada tuvo que ver con el resto. Porque el Funebrero, a través de Daniel Fernández, su actor estelar, fue el dueño del partido (…) El pibe de 18 años se calzó la 10, se paró bien arriba en la izquierda, sacó el lápiz y empezó a dibujar: piques cortos, gambetas de lujo, pases gol”.  Fue el “Pelado” quien abrió el marcador a los 7’ del complemento. Se filtró por la izquierda, no pudo detenerlo Marcelo Botana, el lateral derecho verdinegro, y definió cruzado. Ni Marcelo Elizaga, que llegó a desviar el balón con su mano izquierda, ni Juan Amador Sánchez, ubicado sobre la línea, pudieron evitar el gol. La ventaja parecía una sentencia final.

“El minuto 36 de la segunda parte fue la bisagra”, destacó Olé. En ese momento, Walter De Felippe, volante central de Chacarita, bajó a Martín Mandra en el área. Y el árbitro, “Pepe” Méndez, sancionó el penal. Christian Gómez se hizo cargo de la ejecución y el empate llegó con suspenso. Remate bajo, defectuoso, que raspó el brazo derecho de Albano Anconetani, quien entró en el PT en lugar de Néstor Merlo. El arquero de Chacarita se lamentó en los vestuarios: “Lo pateó mal, la quise sacar de cualquier manera pero picó justo y se metió”. La hinchada del Tricolor estaba fastidiosa con el juez, un rato antes no había pitado la pena máxima sobre Carlos Leeb. Entre la tensión, surgió la claridad de "Gomito". A los 41’, Mandra se escapó por la izquierda, eludió a Daniel Nicastro, y envió un centro que Anconetani rechazó hacia el medio. Allí apareció el 10 de Mataderos, para acariciar el balón al palo derecho. Exquisita definición para un triunfo inesperado. “Milagro en San Martín. Chicago que todavía no había mojado como visitante (sumaba un punto de nueve) volvió a casa contento”, concluyó la nota Le dio el pésame a los funebreros”.

Los responsables de la victoria fueron: Elizaga; Botana, Juan Amador Sánchez, Mario Marcelo, Gerardo Meijide; Gerardo Rivero, Gabriel Cosenza, José Dénis Conde, “Gomito”; Mandra y Christian Giménez. En la segunda etapa entraron Diego Bentrón, Marcelo Couceiro y Rafael Sánchez Laudari, la dupla técnica estaba compuesta por Víctor Pardo y José Leonardi. Ese encuentro, correspondiente a la octava fecha de la Zona 2 Metropolitana de la B Nacional, marcó un precedente. A partir de allí, Chicago visitó nueve veces a Chacarita en su estadio. Los números asustan: ocho derrotas y un empate. Pero esa igualdad tuvo otro significado, valió un ascenso.

-Fotos: Diario Olé.

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