¡CAMPEONES EN PRIMERA!

El 24 de diciembre de 1933, Chicago venció a Banfield con gol de Florentino Vargas y se coronó en la Copa Competencia Jockey Club, de la Primera División de la Asociación Argentina de Football. ¡Salud!

De pie: Vivanco, Mercado, Palazzio, Scali, Diani y Fernández.
Agachados: Berlanga, Noguera, Vargas, Galeano y Sanabria.

Scali; Palazzio, Diani; Mercado, Vivanco, Fernández; Berlanga, Noguera, Vargas, Galeano y Sanabria. Once apellidos olvidados en el tiempo, que lograron el único título de Chicago en Primera. Once leyendas que recibieron el reconocimiento debido a partir del 6 de agosto, cuando la AFA homologó 87 torneos de la era amateur y otras copas. Un acto de justicia, que incluye un replanteoprofundo para gran parte de los historiadores, periodistas e hinchas del fútbol argentino que desestimaron el amateurismo, al compás del ritmo inestable de la mayoría de los dirigentes a lo largo de la historia. 

Hoy recordamos a este equipo que tuvo el honor de gritar campeón en la Copa Competencia Jockey Club. Un trofeo que se disputó desde 1907 con clubes de Buenos Aires, La Plata y Rosario (hasta 1919) y organizada por la Asociación Argentina de Football (AAF). Esta entidad era disidente de la Liga Argentina de Football, que reguló los torneos profesionales desde 1931 a 1934, cuando se fusionó con la AAF y fundaron la AFA. Cabe aclarar que la Copa Competencia se disputaba en ambas entidades y en 1933 se desarrolló la última edición. Entre los participantes se destacaron Dock Sud, Sportivo Barracas, Estudiantil Porteño, Banfield, Chicago, Almagro, All Boys, Defensores, Excursionistas y Colegiales, entre otros. Los conjuntos más representativos como Boca, River, Independiente, Racing, San Lorenzo y Huracán formaban parte de la liga paralela.

La Copa Competencia Amateur (así la llamaban en los medios gráficos) arrancó el 16 de junio, en el receso del torneo de Primera, con los 20 equipos divididos en tres zonas. Chicago debutó dos días después, con gol de Galeano se impuso 1-0 sobre Estudiantes (hoy de Caseros, antes de Villa Devoto). Una semana después venció 3-0 a Sportivo Barracas, gracias a los tantos de Noguera, Berlanga y Rivero en el viejo estadio ubicado en Campana y Piedrabuena. Luego de la doble victoria vinieron dos empates: 2-2 con Estudiantil Porteño en Ciudadela, y 0-0 frente a All Boys en Mataderos. Después volvió la acción en el campeonato de Primera y el Torito fue subcampeón de Dock Sud. Pronto tendría revancha...

El 19 de noviembre se reanudó la Copa y Chicago le ganó 2-1 a Sportivo Buenos Aires, en Monte Castro, con un doblete de Sanabria. Y en la última fecha obtuvo los puntos porque Barracas Central no presentó el equipo. Así quedó primero con 10 puntos, producto de cuatro triunfos y dos empates. Esta performance fue la mejor de la ronda inicial y le permitió clasificar directamente a la final. Para conocer a su rival debió esperar el duelo entre Defensores de Belgrano y Banfield (ganadores de las zonas A y B, respectivamente). El Taladro triunfó 2-1 y la final quedó decretada frente a Chicago, el 24 de diciembre en el estadio de Almagro, instalado en Parque Chas.   

"A los 39 minutos y a raíz de una bonita combinación de Noguera , que actuó en gran forma, y Vargas, obtuvieron el primero y único goal del match, marcado por el segundo, quien con un violentísimo tiro esquinado desde unos 25 metros venció a Pergolesi", destacó la crónica del diario "El Mundo", del 25 de diciembre de 1933. Luego de la apertura del marcador, Chicago pudo ampliar la distancia a través de Noguera, pero su remate pegó en el palo derecho. Y también pudo sufrir el empate, cuando a los 7' del ST, Zorrilla falló en la definición. "A partir de ese momento Nueva Chicago tomó decididamente la ofensiva y fueron repetidas las veces que sus forwards llamaron a intervenir a Pergolesi, el cual respondió ampliamente en todas las oportunidades", se lee en el crónica. 

Sobre el minuto 24 del complemento subió la temperatura de la final y fue suspendida parcialmente: "Berlanga y Paolo, sin motivo aparente, intentaron tomarse a golpes de puño. El juez reunió a todos los jugadores para requerirles compostura. Poco después se reiniciaba la lucha, siempre con el dominio de Chicago". Un ratito después, se lució Adolfo Scali con una atajada para desviar al córner un tiro de Gatti. Ya en 1933, hace 80 años, un arquero verdinegro asumía el protagonismo principal en las instancias decisivas. Como en 1981 (Tripicchio), 1991 (Cochella), 2001 (Frangella), 2006 (Vega) o 2012 (Monllor). Es parte de la identidad de Chicago, al igual que estos once apellidos: Scali; Palacio, Diani; Mercado, Vivanco, Fernández; Berlanga, Noguera, Vargas, Galeano y Sanabria. Hoy también se brinda por ellos, ¡felicidades, campeones!

-Foto: Memoria y Balance de AFA de 1933.
-Fuentes: Diario El Mundo, libro del Centenario y CA Nueva Chicago

Comentarios