LA TRIPLE G

Hace 20 años, Chicago le ganó 6-0 a Morón en Mataderos, al ritmo de Gustavo Gabriel González, quien metió dos goles y participó en otros tres. El Torito jugó 56’ con diez hombres por la expulsión de Pocholo Sánchez y no se achicó: luego hizo cinco tantos.

La tapa del suplemento deportivo del Diario Popular.

“Ganar, gustar y golear”, se le atribuye al concepto de la triple G en el fútbol nacional. Esa sigla fue redefinida en Mataderos, donde tiene otra interpretación: “Gol de Gustavo González”. Una consideración lograda por sus 114 tantos en el club, que abarcan rendimientos memorables como los cuatro gritos a Sarmiento en Junín (4-0 en 1994) o los hat-trick frente a Merlo (3-4 en 1990), Gimnasia de Jujuy (4-3 en 1993) y Godoy Cruz (4-0 en 1994). Sin embargo, hubo un partido que sobresale por encima del resto: el 6-0 a Morón. ¿Qué hizo Gonzalito aquel 12 de diciembre de 1993? Generó dos gritos (uno de penal) y tuvo participación decisiva en otros tres. El delantero de Chicago cumplió una actuación notable, al compás de un equipo incisivo que se devoró al “Gallito”, que se ubicaba cuarto en la temporada 93/94 del Nacional B. 

El calor se transmitía desde la cancha y acompañaba el ambiente pasional que generaron ambas hinchadas. Chicago-Morón (como los duelos ante All Boys, Vélez, Chacarita o Almirante) es de ésos juegos donde los puntos por la victoria quedan relegados en el interés del público, la importancia principal pasa por el orgullo de la camiseta, por ganar el duelo. Y en la búsqueda del éxito, Rodolfo Motta, el técnico verdinegro, eligió una formación ofensiva: Rodrigo Burela; Gustavo Conte, Horacio Grecco, Mario Marcelo, José Villarreal; Carlos Fernández, Fabio Almirón, Héctor Sánchez; Horacio García, Ramón Méndez y Gustavo González. Por su parte, Salvador Daniele designó a: Francisco Guillén; Martín Méndez, Raúl López, Benjamín Escalada, Cuenca Saldívar; Eduardo Gómez, Fabián Nardozza, Roldán; Rodríguez, Gabriel Ferrari y Alejandro Méndez. 

“Se presumía un partido equilibrado. No lo fue para nada (…) Chicago fue un equipo ordenado. Sólido atrás. Con Grecco como libre y Villarreal y Marcelo haciendo marcas personales con Ferrari y Alejandro Méndez. Tuvo buenos recuperadores de pelota en Almirón y Cubanito Fernández, un buen distribuidor de juego en Sánchez (hasta la expulsión fue el mejor) y dos delanteros veloces y encaradores como Méndez y González, que con sus piques y desmarques resultaron imparables para la defensa visitante”, describió Andrés Ventura para el diario Popular. Con ese panorama, el primer estallido de verdinegro llegó a los 8 minutos. García avanzó por derecha y envió un centro que Guillén no pudo capturar, la presencia de “Gonzalito” distrajo al arquero, y “Pocholo” aprovechó el rebote para convertir con un tiro bajo. Festejo emocionante, con un abrazo colectivo frente a la República de Mataderos…

Méndez, Almirón, Villarreal (3), González y García (7)
(Foto: Revista Goles)

“Lo ganó de punta a punta, dando incluso la ventaja de jugar con un hombre menos durante 56 minutos. Cuando Juan Carlos Demaro expulsó a Sánchez (golpeó a un rival sin estar la pelota en disputa), el marcador favorecía al local 1-0”, destacó Popular. La roja al 10 sucedió a los 34’ de la primera parte, en el mejor momento de Morón gracias al empuje de Nardozza y Gómez. A pesar de ese progreso, la ventaja se estiró a través de un misil (perdón, un tiro libre) que ejecutó Marcelo. El “Gallito” salió en busca del descuento, y Chicago golpeó por duplicado. Sobre los 39’, Almirón habilitó a González, quien desbordó por izquierda y mandó un centro atrás que Ramón Méndez convirtió en gol. Y en el último minuto, “Gonzalito" se escapó de nuevo y lo bajaron en el área. “Cada pelota que recibió González, por la izquierda de su ataque, fue un parto para Martín Méndez, que no le ganó casi nunca”. El goleador remató bajo a su izquierda y cambió el penal por festejo.  

 “Morón salió a jugarse en el ST. Daniele puso otro delantero (Zárate) por un volante de marca (Gómez) y se fue para adelante. Pero lo hizo sin ideas. Empujó más de lo que atacó. Chicago lo esperó bien protegido atrás y cada vez que sacó el contraataque, lastimó. Antes de los 15’ marcó dos goles más”, se puede leer en el crónica titulada “Con agresividad y orden, Chicago aniquiló a Morón”. ¿Cuál fue la fórmula? Otra vez González se escapó por la izquierda y envió un centro que Guillén no alcanzó a desviar, y Méndez empujó para el 5-0. Y por último, el 11 verdinegro recibió en el corazón del arco y definió a quemarropa. Fueron seis tantos en 58 minutos. ¡Tormenta de goles! Y pudieron ser más, pero la lluvia y el viento cambiaron las condiciones del juego. Igual, el trabajo ya estaba hecho. ¡Chicago 6 Morón 0! Ganó, gustó y goléo, se dio la triple G. Gracias Gustavo González.

Fotos: Diario Popular y Goles (gentileza de CA NuevaChicago).

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