JESUS ENDIABLADO

El 7 de diciembre de 1997, Chicago le ganaba 4-2 a Morón con un doblete del Mingo y volvía a triunfar en el Francisco Urbano luego de 16 años. Gran día para los creyentes verdinegros…

El delantero sacó un zurdazo inatajable en el 1-0.

Domingo a la mañana. Bien temprano los fieles se dirigieron a la misa verdinegra. La procesión se desarrolló por la avenida Rivadavia, hacia el Oeste del conurbano bonaerense. Le pusieron sonido al despertar de la ciudad ¿El destino? El estadio de Deportivo Morón. Un reducto difícil para el Torito. Allí no lograba una victoria desde 1981, cuando se impuso (2-0) con los goles de Héctor Assán y Luis Armani. Habían pasado 11 partidos, con cinco empates y seis derrotas. Igualmente, la fe del hincha permanecía intacta. Es que en aquella campaña Chicago demostró un plus en los duelos contra los rivales más tradicionales. Goleó (6-1) a Almirante Brown en Isidro Casanova, también venció a Morón y a “La Fragata” en Mataderos por 2-0, y consiguió un histórico triunfo (3-0) a All Boys en Floresta.    

Para el duelo en el Francisco Urbano, Lorenzo Ojeda y Leandro Pérez eligieron a: Marcelo Elizaga; Mariano Cosone, Fernando Avalos, Germán Gallo, Pablo Tallarico; Roberto Alvarez, Walter Fleita, Claudio Benetti; Rubén Palavecino; Sebastián Canio y Ariel Jesús. El “Mingo” representaba a la cantera verdinegra, a la recordada categoría 74, la que integró Christian Gómez. Con 23 años se había destapado como goleador. ¡Y en qué partido lo hizo! Metió dos goles en la primera victoria de Chicago frente al “Albo” en el estadio ubicado en Alvarez Jonte y Mercedes. Ese fue su bautismo con la red. A partir de aquel episodio, le convirtió un tanto a Atlanta, (2-1) en Mataderos, y un doblete contra Defensa y Justicia (2-1) en Florencio Varela. Sin embargo, luego sufrió una sequía de un mes.

“Morón comenzó como para ilusionar al más pesimista de sus hinchas. El equipo del Oeste se olvidó de su pobre presente y sin pedir permiso, se adueñó de la pelota. Pero la ilusión duró menos que la luz de un fósforo porque en la primera llegada del visitante, Jesús no perdonó”, describió Vicente Muglia, para el diario "Olé". ¿La jugada del gol? Cosone desbordó por la derecha, tiró un centro y luego de varios rebotes la pelota le cayó a Ariel Jesús en el área. El 11 hizo una gambeta corta para desparramar a Escalada por el piso, y definir con un zurdazo cruzado. Gran movimiento del delantero y festejo a pura pasión, con besos a la camiseta, frente a la tribuna visitante a los 9 minutos.  

“Una de las virtudes del Verdinegro en este torneo es que sabe aprovechar las chances que se le presentan. No llega mucho al área, pero es efectivo”, detalló Muglia en la crónica titulada “Chicago es clásico”. Esa contundencia se debió a la eficacia del “Mingo”. Es que Jesús estuvo endiablado por 90 minutos. Fue imparable para la defensa del Gallito. Entonces, llegó el segundo impacto a los 42’: Canio armó una apilada de izquierda hacia el centro, descargó en Benetti, y éste en Jesús, quien se acomodó desde el sector derecho del área grande y sacó un derechazo pegado al palo imposible de desviar para Otamendi. Golazo. 

La efectividad del ataque fue acompañada por la seguridad de la defensa. El “Polaco” Elizaga le ganó un mano a mano a Garaycochea y luego sacó un cabezazo de Verón, que tenía destino de gol, en el inicio del complemento. “A partir de ahí, a Chicago le sobró con el trabajo del mediocampo para no sufrir. Y de vez en cuando metió alguna contra”, explica la cobertura de "Olé". Entonces, en una salida de Morón, el Torito se quedó con el balón y Palavecino asistió a Benetti para el 3-0 a los 10’. Luego, Alvarez se escapó por la izquierda, otra vez el “Negro” Palavecino ejecutó un pase gol y el volante tiró un centro que culminó dentro del arco. Un 4-0 lapidario, festejado con remeras al viento y con un concierto desde la popular visitante. Los tantos de Stay y Mario Grana (actual técnico del Gallito) no pudieron ocultar la diferencia entre ambos. Fue una fiesta verdinegra en el Oeste.

-Foto: Diario Olé.
-Fuentes: Olé, Clarín y Crónica.

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