LAS DOS CARAS DEL TORITO

Durante la primera rueda, Chicago mostró dos facetas: sólido en defensa y limitado en ataque. Por eso, hicimos una comparación con los cuatro torneos anteriores al finalizar el semestre inicial y el resultado muestra que igualó el nivel más bajo de goles a favor y en contra.   

El Torito combina experiencia con juventud (Foto: Daiana Vitale).

Las victorias frente a Colegiales (2-0) y Comunicaciones (2-1) acomodaron a Chicago en la tabla de posiciones. Finalizó con 30 puntos, en el quinto puesto, a cinco unidades del líder, Atlanta. Este par de triunfos también produjo que la primera rueda no sea la peor de las últimas cinco que disputó en la B Metropolitana. Así pudo superar el registro de 28 puntos que obtuvo el plantel de 2009/10, con Leonardo Ramos como entrenador. Por otra parte, quedó a cuatro unidades de los 34 sumados en 2008, cuando el club descendió a la Divisional luego de 17 años y logró la mayor efectividad en la sumatoria con un 56,67 %. 

La estadística indica que durante el presente torneo consiguió siete victorias, nueve empates y cuatro derrotas. Obtuvo el 50 % de los puntos en disputa. Un porcentaje que describe una paridad entre las virtudes y los defectos del juego colectivo. Durante los 20 partidos existió un comportamiento extremo: sólido en defensa y carente de gol. Ambas cualidades hicieron que el equipo acumule la mayor cantidad de empates al finalizar la primera mitad, en comparación con las cuatro temporadas anteriores en la categoría. A partir de ese escenario se abren dos caminos. Este plantel apenas perdió cuatro partidos (menor cifra de los últimos cinco torneos), aunque sólo consiguió siete victorias (igualó el nivel de 2009).  

Montenegro sólo hizo tres goles (Olé).
El final a puro éxito ilusiona a futuro. ¿Qué cambios introdujo Pablo Guede? Inclinó la balanza con una marcada predisposición hacia el ataque. Un cambio que, a la vez, genera una postura más riesgosa para la defensa. Allí nace la misión del técnico: lograr un equilibrio entre la intención ofensiva y la solidez defensiva. El destino del Torito dependerá de este factor y de la puntería de los jugadores. Porque la concreción de 16 goles igualó la producción más baja durante el semestre inicial (otra similitud con el equipo de 2009/10). Así quedó muy lejos de los 31 tantos logrados en 2008, gracias al aporte de Darío Gigena, Pablo Vázquez y Alejandro Martinuccio.   
La contracara es la defensa. Sin dudas es la gran virtud que posee el equipo en toda su estructura, un gran aporte de la conducción de Mario Finarolli. En esta función se destaca la voz de mando y seguridad de Nicolás Tauber (sólo falló frente a Chacarita), sumado a la regularidad de Matías Escudero y Nicolás Sainz. En 20 partidos Chicago recibió 12 goles, cifra que le permite tener la tercera valla menos vencida detrás de Atlanta y Los Andes. En la evaluación comparativa con las otras temporadas en la B Metro, el Torito repitió la menor cantidad de tantos sufridos en 2009/10. Sí, otra semejanza con aquella campaña que condujo Leo Ramos. Igualmente, este plantel cuenta con más recursos técnicos que aquel y por eso tiene otro protagonismo en el torneo. Depende de sí mismo, si corrige la falencia en ataque, el Torito puede dejar su huella. 

Año y directores técnicos
PTS
PJ
%
G
E
P
GF
GF
2008 (Marcelo-Pérez y Melián)
34
20
56,67
10
4
6
31
20
2009 (Leonardo Ramos)
28
20
46,67
7
7
6
16
12
2010 (Vega-Traverso y Finarolli)
34
21
53,96
9
7
5
21
20
2011 (Finarolli y Franceschini)
32
20
53,33
9
5
6
26
17
2013 (Finarolli y Guede)
30
20
50
7
9
4
16
12

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