UN EQUIPO MUY BICHO

Chicago le ganó 2-1 a Argentinos en La Paternal, provocó la renuncia de Claudio Borghi, y logró su cuarta victoria consecutiva como visitante para sumar 23 puntos y afianzarse en el top five. 


El partido de la fecha no iba a ser televisado y sufrió cuatro cambios de horarios. La desorganización del fútbol argentino provocó un fastidio en Chicago, ese equipo que se introdujo en los puestos de ascenso y le quitó su lugar a clubes más poderosos como Argentinos. Ese clima de final le jugó a favor al Verdinegro, que históricamente se mueve con comodidad en las situaciones hostiles. Y como se esperaba sufrió en el principio, pero la estrategia defensiva se impuso y sumada a la efectividad en ataque produjeron una victoria fundamental, la cuarta como visitante (antes había vencido a Douglas Haig, Instituto, Guaraní Antonio Franco) y estiró a nueve la racha invicta, con 19 puntos obtenidos sobre 27 posibles. Sí, un equipo Bicho para cualquier rival. 

Lautaro Rinaldi, joven delantero de Argentinos que jugó su segundo partido, fue la pieza desequilibrante en los 15' iniciales. Hubo un desfasaje en la marca entre Galarza y Cáceres. Desde los pies del 7 llegaron las dos chances más factibles de gol, que fueron tapadas por el "Oso" Sánchez, en especial una giro en el punto de penal de Guerreiro, en el minuto 11. Durante la primera parte, Argentinos tuvo el protagonismo principal con Riquelme como eje del juego, aunque sin cómplices. Chicago se dedicó a presionar a partir del medio, le cerró los caminos con un gran trabajo colectivo en la recuperación, comandado por Lemos. Y de a poco las posesiones comenzaron a incrementarse a través de la distribución de Fattori. Así alejó el peligro de su área, sin embargo el déficit fue la gestación: no contó con ninguna situación de riesgo.

Chicago fue efectivo en la etapa final. La primera llegada terminó en la red. ¡Qué pedazo de gol! A partir de un lateral en la zona izquierda se originó una triangulación entre Fattori, Gómez y Barbona, la defensa local no pudo despejar, y el "Pelado" le dio una asistencia de lujo a Gagliardi, quien ingresó por la derecha y definió cruzado para generar el delirio verdinegro. Con la ventaja, Labruna modificó el dibujo táctico al introducir a José Ramírez Agudelo por Gomito y armar una línea de cuatro volantes. Del otro lado, Borghi apostó a la habilidad del chileno Gazale y a Castillejos para tener más presencia en el área. Sin embargo, el Torito fastidió a Argentinos, le cerró el circuito y sus hinchas estallaron. El encuentro estuvo suspendido cinco minutos por bombas de humo en el campo. 

La reanudación llegó con un susto por una jugada de Gazale, quien gambeteó a Arias en el área y paralizó los corazones verdinegros hasta que su remate cruzado se fue desviado. En esos momentos, la visita retenía el balón por poco tiempo, esperaba un contraataque, y el Bicho no sabía aprovechar la profundidad de las asistencias de Riquelme. Entonces, Chicago golpeó por segunda vez en el minuto 40 con un zurdazo de Ramírez Agudelo, tras un gran pase de Barbona. Fue un premio a la perseverancia del colombiano, que sufrió una lesión ligamentaria el año pasado cuando jugaba en Arsenal. Con el 0-2, el tramo final fue a puro juego aéreo, donde se impuso la elasticidad del "Oso" para cortar centros y rechazar con una mano un centro al arco de Gazale. Luego, a los 49' descontó Cabral y en la última jugada, JR contó con un tiro libre desde la medialuna que se fue por encima del travesaño. Así, el Torito triunfó, provocó la renuncia de Claudio Borghi y le sacó ocho puntos de diferencia, y se afianzó entre los cinco primeros, en busca de un cumplir el sueño.

-Autor: Fabián Rodríguez
-Fotografía: Télam.

Comentarios