ESPERÁNDOLO A TITO



A falta de 12 partidos por disputarse, Chicago sigue sin ganar y necesita de goles con urgencia. Justamente, el delantero Rubén Ramírez quiere cortar el vínculo con Quilmes para llegar a Mataderos por pedido de Rubén Forestello, aunque para eso se debe liberar un cupo con la transferencia de Martín Caballero. ¿Se dará?

No, no es el cuento de Eduardo Sacheri, aunque cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Acá no se trata de un grupo de amigos que aguarda por la llegada de él, de la estrella que la descose en Europa para jugar el clásico barrial, sino de un plantel que junto al cuerpo técnico busca levantar cabeza y comenzar a remontar una situación más que complicada.

Nueva Chicago espera por el arribo de un centrodelantero que la meta, de uno que se ponga la camiseta y salga a la cancha, de uno que no le pese la presión de jugar ante una multitud por el descenso. El hizo lo posible por aprovechar la oportunidad. "Tito", mejor dicho Rubén Ramírez, aguarda un guiño desde Mataderos para rescindir su vínculo con Quilmes con la esperanza de que se libere el tercer cupo y sumarse al Torito.

Acá los que lo esperan no son Carlos, el "Tano" ni Pablo, sino un equipo que necesita con urgencia convertir, sumar de a tres por primera vez en el campeonato, presentar batalla en la pelea por el descenso y él puede aportar su cuota goleadora. En 13 encuentros disputados en el Cervecero, el ex Racing y Godoy Cruz, entre otros, clavó cinco tantos.

Pero para eso, no toda la responsabilidad es suya. Para que se concrete su llegada, la comisión directiva del Verdinegro debe liberar un lugar y para ello, el apuntado es Martín Caballero, lateral izquierdo charrúa, a quien se lo vinculó con Sud América de Uruguay, aunque la transacción no está cerrada y la posibilidad de que cruce el Río de la Plata se dilata un poco más. "Antes de la llegada de Ramírez, estamos trabajando en las ofertas por Caballero. Tenemos tiempo hasta el 10 de septiembre", anunció Daniel Ferreiro, vice de Chicago, en diálogo con FMQ. 

"Tito" en el relato es un futbolista que le pidió a su tía Juanita que lo llamara a la concentración, le consiguiera los pasajes para emprender el viaje de regreso a Buenos Aires para jugar sólo un partido y regalarle una alegría a sus amigos de la infancia. En la vida real, Ramírez ya hizo lo que debía; le dio su palabra a Rubén Forestello, aguarda que se genere el tercer cupo para rescindir su contrato con el conjunto del Sur.

En el texto del reconocido hincha de Independiente, la historia tuvo final feliz. "Tito" volvió al barrio, no traicionó a quienes lo acompañaron a su primera prueba y lo apoyaron en cada paso de su carrera. Ahora, por Justo Suárez y Cárdenas se espera porque Rubén Ramírez se ponga la verdinegra. Por eso, solo resta saber, ¿llegás, Tito? 

-Autor: Federico Meza.

Comentarios