PENTAGRAMA A PURO CUARTETO



Chicago goleó 5-0 a Newell´s Old Boys, en Mataderos, con cuatro goles del cordobés Alejandro Gagliardi, quien es el goleador del equipo con diez tantos, y un cabezazo de Nicolás Sainz. El Torito logró su mejor producción en el torneo y sumó su tercer triunfo consecutivo en el torneo, aunque la victoria (3-1) de Colón sobre Arsenal lo dejó cinco puntos debajo del elenco santafesino en la lucha por la permanencia, cuando faltan dos partidos.

Gagliardi. Un apellido que se ganó el cariño de los hinchas verdinegros a través de sus goles. Era resistido, a pesar de haber sido el goleador del equipo que ascendió a Primera con cuatro tantos. Surgían críticas desde las tribunas sin notar sus cualidades ofensivas, la supremacía en el juego aéreo, el despliegue y corazón al momento de atacar. El Tanito supo reiventarse y dejar atrás los murmullos para recibir aplausos y ovaciones. Toda su carrera la jugó como mediocampista derecho y, en algunas ocasiones, por izquierda o siendo dupla de un volante central. Nunca había jugado de delantero. Ni siquiera en su pueblo, Los Surgentes, donde se desempeñaba como enganche. 

Alejandro Nania, segundo entrenador de Chicago durante la temporada, decidió utilizarlo como delantero. Primero lo hizo entrar en la Bombonera, en el 0-0 frente a Boca, como extremo derecho. La misma posición ocupó al ingresar en el segundo tiempo contra Racing, al igualar sin goles en Mataderos. Luego, el 3 de mayo, en la caída (0-2) ante Tigre, jugó de titular como punta por la izquierda. En ese momento, parecía una locura, el paso del tiempo le dio la razón al actual entrenador de la Reserva. Al llegar Forestello, determinó que Gagliardi jugara como mediocampista, pero luego terminó siendo la principal referencia del ataque. Convirtió en los cinco triunfos del equipo: Huracán (3-0), Crucero del Norte (1-0), Aldosivi (3-1), Vélez (2-1) y Newell's (5-0).

El 8 de Chicago tuvo una actuación sobresaliente ante el conjunto rosarino. Cuatro goles para hacer retumbar el estadio con las melodías del aliento de ilusión de permanencia en la máxima categoría. Fue un cuarteto de diferentes matices: uno con control de pecho y definición, otro de volea con chanfle, el tercero de penal y el el último incluyó una gambeta a Unsain, arquero de la visita. Después de 17 años un jugador del Torito volvió a convertir un poker, el último había sido Ariel Jesús, el 14 de marzo de 1998 frente a Almagro, en la goleada 4-0 por la B Nacional. Y desde el 6 de marzo de 1999 que el Verdinegro no repetía un resultado como el de ayer, aquella vez fue ante Los Andes en Mataderos con tres gritos de Tonelotto, uno de Castellanos y otro de Filosa.

Las probabilidades de salvación son mínimas. Colón le lleva cinco puntos y Huracán seis, cuando quedan dos fechas por disputarse. Sin embargo, esta institución conoce de milagros. Y en caso que no se produzca, debido a que el resto del año fue deplorable, esta actitud y este juego que desarrolla el equipo de Rubén Forestello están a la altura de Primera División. Dejan otra imagen y otro semblante a su gente. La próxima fecha, que se llevará a cabo en dos semanas por las elecciones nacionales, Chicago visitará a Sarmiento de Junín y luego cerrará el torneo ante Quilmes. Por su parte, Colón enfrentará a Godoy Cruz en Mendoza y Huracán irá al Sur ante el Cervecero.

-Autor: Fabián Rodríguez.
-Fotografía: Daiana Vitale.    
     


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