LOBO SUELTO, TORO ATADO

Gimnasia supo domar a Chicago al quitarle la generación y el desequilibrio por las bandas, los aspectos más favorables que había mostrado en el debut ante Almagro. El Torito careció de ideas para romper el cerrojo y la visita logró el triunfo, a través del gol de Chetti, porque se animó a ganarlo con cuatro delanteros. 



“Bienvenido a la B Nacional”, parece haberle dicho Gimnasia de Jujuy a Chicago. El conjunto del norte del país cedió campo y pelota, esperó con dos líneas de cuatro, y apostó al contragolpe. Una estrategia radicalmente opuesta a la utilizada por Almagro en la primera fecha. Con el transcurso del tiempo, la imprecisión, la ausencia de ideas y el desgaste físico del Verdinegro hicieron que Mario Sciacqua se animara a jugar con cuatro atacantes la última media hora, quedando mano a mano con la defensa. De a poco, el partido se tornó favorable a la visita y logró el gol de la victoria en el minuto 32 a través de Leandro Chetti, quien había ingresado por Maki Salces.

La ausencia de Lucas Baldunciel, causada por un golpe en el ciático en la práctica del viernes, complicó al Guly. El delantero es fundamental para la idea del técnico: presiona la salida rival, desequilibra por las bandas y aporta gol. En su lugar, debutó como titular Guillermo Busto, quien se mostró tensionado. Además, no pudo contar desde el arranque con Nicolás Giménez, debido a que arrastraba una molestia muscular. Por él jugó Matías Vera, habitual medicampista de recuperación y distribución, no de gestación. El técnico verdinegro se aferró al esquema por encima de los intérpretes disponibles. Y lo sufrió: ausencia de ideas y piezas para asociarse, desorden en el mediocampo, merma física y derrota. 

El entrenador del equipo jujeño tomó nota de los puntos destacables del juego de Chicago: la gestación y el desequilibrio por los costados. A partir de ello, diagramó un cerrojo defensivo integrado por diferentes variables. Primero anuló a Melo con las marcas de Ferreyra, Sánchez y Díaz a lo largo del partido. Luego, cerró los caminos en el medio y privó a Fattori, el armador de juego, de encontrar cómplices. Para colmo, Gimnasia se benefició con la falta de Baldunciel, más el ingreso de Giménez como extremo izquierdo, una posición que lo limita. Así, el Torito estuvo atado y se quedó con las manos vacías ante un rival que acertó con el planteo, que a los pocos minutos del segundo tiempo introdujo a Vila y Chetti, ambos delanteros, por Sánchez –lateral izquierdo- y Salces –volante-. Y luego de un tiro en el travesaño de Noriega, Chetti logró el triunfo con un remate cruzado. Una de esas caídas que dejan enseñanzas.   

-Fotografía: Daiana Vitale.

INFORMACIONES Y APOSTILLAS

Debutó un torito
Guillermo Bustos, delantero  de 20 años surgido de la cantera, cumplió su estreno absoluto en Primera. Guglielminpietro lo ubicó como extremo derecho y luego cambió de banda con Melo. Ejecutó corners y tiros libres, pero se lo notó tenso. Intentó desbordar por los costados, aunque le faltó mayor coordinación con los laterales y volantes. Fue reemplazado al inicio del segundo tiempo por Nicolás Giménez. “No fue el mejor debut ni el resultado que merecíamos, pero logré un objetivo importantísimo. A no bajar los brazos y a seguir mejorando”, publicó en Twitter.

Volvió tras cinco meses
Nicolás Rizzo, quien había sufrido la rotura de ligamentos en una de sus rodillas en septiembre del año pasado, volvió a jugar en Primera. No jugaba desde el 27 de julio de 2015, cuando Chicago empató (0-0) con San Martín de San Juan en Mataderos y el delantero ingresó en el segundo tiempo.

La ausencia de Gomito
Christian Gómez debió retirarse de la concentración verdinegra el viernes por la noche aquejado por un cuadro febril. El lugar del capitán fue ocupado por Alejandro Aranda, delantero de la Reserva.

Se terminó la racha
Chicago llevaba tres triunfos seguidos como local (3-1 a Aldosivi, 5-0 a Newell´s y 2-1 a Quilmes), no perdía desde el 12 de septiembre, cuando cayó (2-1) con Argentinos Juniors.

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