ALERTA AMARILLA

En el primer encuentro oficial de la temporada y en el debut de Timpani como entrenador, Chicago cometió las mismas fallas que en el semestre anterior y fue eliminado por Santamarina de Tandil en los 16avos de final de la Copa Argentina. Una actuación que dejó síntomas preocupantes, que deberán ser corregidos con vistas al próximo campeonato de la B Nacional.


El peor inicio para un nuevo ciclo. Mismos errores del pasado reciente, luego de 23 días de trabajo en esta etapa que encabeza Damián Timpani. Fallas potenciadas, en lugar de ser corregidas o al menos disimuladas, que llevaron a una merecida eliminación de la Copa Argentina en el primer partido oficial de la temporada 2016/17 frente a Santamarina en la cancha de Banfield. Una derrota que preocupa a futuro por el rendimiento colectivo y por la ausencia de corrección de las falencias durante los 90 minutos. 

Durante el primer semestre del año, el plantel verdinegro careció de variantes en las bandas del mediocampo. Es cierto que Guglielminpietro y luego Nania utilizaron sistemas con un eje y dos interiores, pero tampoco pudieron plantear lo contrario por la ausencia de algún volante derecho o izquierdo natural. Lamentablemente, este incoveniente volvió a reiterarse en el primer encuentro del nuevo entrenador, que dispuso el mismo sistema del triángulo: Juárez de vértice, Fattori y Vera a sus costados. Se jugó en pocos metros y centralizado. Para colmo, los dos extremos (Rizzo y Melo) realizaron diagonales hacia el área y se desperdiciaron los costados, más allá del tiro en el poste del "Loco". Y así se simplicó el trabajo de la defensa rival, que se cerró y con el correr de los minutos se dedicó a despejar centros, cuando Chicago ya había perdido el rumbo. 

El sistema defensivo mostró demasiados errores de escalonamiento y ubicación. Transmitió fragilidad en todo momento. Los cuatro volantes de Santamarina se impusieron frente a los tres verdinegros al superarlos por las bandas -y dejar expuestos a los laterales, Vivas y Monteagudo- o al saltear la línea con pases a las espaldas. Para colmo, la última línea de Chicago mostró graves inconvenientes de coordinación para achicar hacia adelante. Los espacios sin cubrir fueron aprovechados por la experiencia de Martín Michel, quien clavó una volea impresionante que se metió por encima del Oso Sánchez, que se ubicó sobre la línea del área chica. Y el segundo gol hubo un cúmulo de fallas. Córner, cabezazo de Brito en el primer palo que fue hacia el centro y allí Aguirre anticipó a Valdez.

Este tipo de derrota causan desesperación en la gente y, sobre todo a la dirigencia. Un estado que puede llevar a cometer errores por la urgencia en cambiar lo ofrecido. Por eso mismo, es momento de parar la pelota, analizar las fallas del sistema para corregirlos y a partir de allí reforzar los puestos necesarios. No caer sobre los más jóvenes, sino acompañarlos en este proceso de aprendizaje y rodearlos con algunos jugadores experimentados para potenciar a las promesas. Se acertó en traer a Pumpido -interesante debut- y Aguirre, hay que seguir por esta vía. Este plantel no necesita incorporar al por mayor, sino futbolistas titulares (un central, un lateral y un volante para las bandas). Esta eliminación fue dolorosa para los 8.000 hinchas que asistieron a Banfield -ojalá todos fueras socios- y preocupa, por ahora se encendió la alarma amarilla. Dependerá del cuerpo técnico, principalmente, apagarla.

-Fotografía: Gentileza del diario Olé.

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