¿FUERA DE COMBATE?

Chicago perdió 2-0 frente a Argentinos en La Paternal, sufrió la segunda derrota consecutiva y apenas sumó un punto de los últimos nueve que disputó, aunque Timpani resiste en la dirección técnica, a pesar que la directiva le quitó el respaldo. El Torito quedó a 15 puntos de Guillermo Brown, el líder, y a 13 del Bicho, el escolta. El domingo recibirá a Instituto en Mataderos.



Asumir los defectos y la inferioridad de condiciones no significa un acto de rendición, resulta lo contrario. El hecho de reconocer los errores cometidos e intentar corregirlos explican la inteligencia de una persona. A partir de ese acto, se debe recorrer otro terreno: la manera de realizar los ajustes necesarios para progresar. Y allí falló Nueva Chicago. Damián Timpani entendió que Argentinos atraviesa un buen presente y que el Torito sufre por sus falencias defensivas, pero se excedió en la interpretación: en busca de anular al adversario le apagó el poder de fuego a su equipo. Así se marchó de La Paternal con una derrota que ubica al técnico en la cornisa, casi fuera de combate. 

La planificación de Timpani se basó en el juego del rival. Se preocupó demasiado en cómo frenar la estrategia de Argentinos (3-4-3 ambicioso) y dejó de lado el ataque, la mejor fase de su elenco. Por esa razón, realizó un gran movimiento de piezas dentro de un 4-3-3 netamente defensivo. Chicago fue un equipo corto para resguardarse y muy largo en ofensiva. Y eso que tuvo diez días de descanso con fecha libre en el medio, mientras que el Bicho había jugado en Jujuy el domingo...

Las ausencias de Vera (suspendido), Fattori y Ayr (lesionados) hicieron que el técnico decidiera cambiar de puestos a tres jugadores: Vivas dejó el lateral derecho para ser volante central, Palmieri pasó desde el medio a la zaga y Melo arrancó como mediocampista derecho, lejos de la banda, su hábitat natural, para complicar las subidas de Benítez. Estos movimientos afectaron al sistema de ataque, aunque tampoco pudieron potenciar a la defensa, el punto débil durante el torneo. 

Chicago sufrió por la derecha porque Carreras perdió continuamente con Romero. El DT tuvo una determinación extraña, ya que el atacante es una de las piezas determinantes de Argentinos y lo marcó un lateral endeble, que en su tercer partido como titular volvió a desaprobar, al igual que frente a Almagro y Brown de Adrogué. Para empeorar la situación, Timpani lo reemplazó al inicio del ST para darle acción a Juárez y devolver a Vivas a la banda. O sea, intentó corregir el error inicial del planteo.  

Pelotazos y jugadas de pelota parada, fueron las apuetas verdinegras para generar riesgo. Salvo un cabezazo de Palmieri a los 6', no causó preocupación. Gomito debió perseguir los envíos aéreos, Melo tuvo que estar atento a Colman, Benítez y Romero; mientras que Aranda y Nequecaur -de gran sacrificio al presionar a los rivales- deambularon en busca de ese pase que nunca llegó. Ni siquiera los ingresos de Aguirre y Valenzuela por Vázquez y el 10, respectivamente, pudieron mejorar la línea. 

El Bicho fue superior en el desarrollo, aunque no se sintió cómodo por el cerrojo que propuso la visita. Sin embargo, el triunfo llegó por decantación. Colman, Romero y Barbosa, a través de remates de media distancia, causaron llamados de atención que no despertaron a la visita. Además, Minaglia le ganó un cara a cara a Cabrera. Pero había olor a gol en La Paternal. Y llegó en el minuto 41, cuando Colman envió un centro que Minaglia no pudo despejar y el balón le cayó a Romero para abrir el marcador. El Torito quedó abatido y Lenci selló el 2-0 en tiempo adicionado, que dejó al conjunto de Mataderos a 13 puntos de su rival y a 15 de Guillermo Brown, el líder del torneo.

-Autor: Fabián Rodríguez.
-Fotografía: HEVA.

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