HUEVO PODRIDO

Sergio Rondina renunció a la dirección técnica de Chicago debido al atraso salarial, los inconvenientes organizativos al momento de entrenar al equipo y, en menor medida, los resultados negativos en los últimos seis partidos. "El club está en una etapa muy complicada. Me desgastó mucho", aclaró. 


"Es la primera vez en mi carrera que tomo esta decisión", describió con asombro Sergio Rondina durante su última conferencia de prensa como entrenador del Torito, luego del empate en cero con Santamarina en Tandil. Una determinación provocada por los obstáculos organizativos y económicos, sumados a la falta de respaldo cotidiano: “La dirigencia y los jugadores sabían que era mi último partido. Nos superaron un montón de cosas. Hay situaciones que exceden al cuerpo técnico y al plantel y no están dadas como uno pretende. A veces, en vez de tirar todos para el mismo lado, algunos con otros intereses no le hacen bien al club”

“Huevo” llegó a Mataderos con un apoyo absoluto de parte de los hinchas. La directiva había dado un salto de calidad al contratarlo, luego de contar con entrenadores como Andrés Guglielminpietro y Damián Timpani, quienes no estuvieron a la altura del desafío que significa Chicago. Rondina venía de dirigir a Arsenal en Primera División y ambas partes se fijaron el objetivo de volver a la máxima categoría. “No sé si siento desilusión. Las instituciones tienen momentos. Uno a veces quiere cambiar las cosas, a veces es posible y en otras no. A mí me desgastó mucho el día a día. Este plantel tiene necesidades y la situación del club es complicada”, detalló al referirse a la deuda de tres meses en los salarios del plantel (al cuerpo técnico le abonaron enero, febrero y parte de marzo) y los problemas que surgieron en los entrenamientos diarios.

“No me gustaron algunas cosas, como la que salió a la luz el otro día. Eso que trascendió no está bien y nos hace mal a todos. Se usó para seguir tirando tierra, no para ayudar. Esa fue la gota que rebalsó el vaso”, afirmó sobre un mensaje de audio de WhatsApp en el que especificó la falta de materiales básicos para trabajar y la ausencia de compañía dirigencial. “El martes ya teníamos una decisión tomada, pero no podíamos dejar a los jugadores solos en Tandil”, aclaró ante los micrófonos de "Gente de Chicago" (AM 1440) y "Esto es Chicago" (AM 1290) sobre una resolución que se veía venir, luego del enojo que mostró hace una semana tras la derrota (1-0) ante Independiente Rivadavia en Mataderos.

Rondina consiguió 29 puntos en 17 partidos, una efectividad del 56,89%: ocho triunfos, cinco empates y cuatro derrotas. Bajo su mando, el Torito se reposicionó y se metió en la lucha por el segundo ascenso, además clasificó a la Copa Argentina. Sin embargo, el rendimiento colectivo tuvo fluctuaciones, no pudo darle solidez a la defensa y dependió mucho de la inspiración individual para ganar algunos encuentros, más allá de algunos aciertos al momento de hacer cambios durante los juegos: “El balance que hago tiene altibajos. El equipo tuvo buenos momentos, pero hace unos partidos que decayó el nivel y no aparecieron los resultados. No le encuentro una explicación lógica. Por eso, se alejó un poco de los puestos de ascenso, pero le digo al hincha que el amor propio que tienen estos jugadores lo harán protagonista del torneo. De nuestra parte, agradecidos de sentarnos en el banco y de disfrutar los partidos de local con nuestra gente, pero preferimos dejar la puerta abierta. Será un hasta luego”.

-Fotografía: Daiana Vitale.

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