POR UNA CABEZA

Alexis Vázquez, en el minuto 46 del segundo tiempo, consiguió con un cabezazo el triunfo agónico de Nueva Chicago sobre Los Andes en la República de Mataderos. Así, cortó la racha de cuatro sin ganar (un empate y tres caídas) y Facundo Argüello consiguió su primera victoria como entrenador del Torito.


Un paso hacia adelante en el aspecto futbolístico y actitudinal. Chicago demostró un leve progreso en el circuito de juego, en el que incidió la mayor participación Federico Fattori, y también en la ambición, en la búsqueda del triunfo hasta el final. Hubo una mejora con respecto a los últimos partidos, en los que había perdido ante Flandria (0-1 en Mataderos) y Juventud Unida (0-1 en Gualeguaychú) casi sin reaccionar tras recibir el primer cachetazo. Mérito al trabajo de Facundo Argüello para levantar el ánimo y provocar un cambio de postura.

"No olvides, hermano, vos sabés, no hay que jugar... ", cantaba Carlos Gardel. Ante el "Milrayitas", el Torito no se conformó con el empate parcial. A pesar de las limitaciones al momento de generar, intentó ganar el partido. El corazón se impuso al fútbol. Lo hizo como pudo, la estructura perdió fluidez hace varias fechas y ayer sintió la ausencia de Christian Gómez, afectado por un estado febril. Además, Melo mermó ese rendimiento que lo llevó a ser una de las piezas más desequilibrantes del equipo, aunque no pierde su espíritu rebelde y lucha por volver a ser. Ayer, le dejó ardiendo las manos al arquero Díaz, tras un tiro libre en el segundo tiempo. Esa demostración del "Loco", ocurrida después de la media hora, despertó a todos. Y también hizo levantar el grito desde las tribunas.

"Por una cabeza, todas las locuras, su boca que besa, borra la tristeza, calma la amargura", una descripción en el tango "En una cabeza" que se asemeja a lo vivido en la tarde de Mataderos. Los jugadores no se rindieron y en el primer minuto adicional consiguieron la victoria. Necesaria, por los golpes que recibió el plantel, la racha adversa y por el hecho de aprovechar las falencias defensivas del rival. Si no se hubiese quedado con el triunfo, hubiera sido otro cachetazo en la moral colectiva. Igualmente, el punto se habría ajustado al desarrollo, aunque en entrega y, en especial, por una virtud técnica de Vázquez, los tres puntos se quedaron en la República para la alegría de los presentes.

-Autor: Fabián Rodríguez
-Fotografía: Daiana Vitale

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