UN BRITO AGÓNICO

Chicago se trajo un punto de Jujuy gracias al gol del uruguayo en el final del juego. El equipo volvió a reaccionar a tiempo, luego de estar dos goles abajo con Gimnasia y evitó la derrota.



Protestas, manotazos, empujones y un expulsado, Milton Céliz. El Lobo perdió la cabeza en los instantes finales. Se le escapó su presa, justo cuando iba a soltar el aullido ganador. Es que el Torito logró emparejar un partido que parecía perdido y sobre el final alcanzó el empate, a través de un gol de Brito, para traerse de Jujuy un punto valioso en el aspecto anímico. Un premio a la voluntad de los jugadores y el entrenador, quienes supieron dejar atrás un primer tiempo espantoso.

La buena labor ante Unión, por Copa Argentina, se sustentó en el orden defensivo y el criterio para manera el balón. Luego de 67 horas, Chicago volvió a la cancha -viaje incluido en el medio- y mostró la cara opuesta. Para colmo, a los tres minutos Gomito quedó cara a cara con Cavallotti, arquero local, y el remate fue desviado. Un presagio de lo que sería la etapa inicial. Ese llamado de atención despertó a Gimnasia, que capitalizó los frecuentes errores en la defensa verdinegra. Así, Sebastián Sánchez convirtió el 1-0 mediante un cabezazo. Con la ventaja, los dirigidos por Fernando Gamboa tomaron el dominio del juego. La pelota pasaba por los pies de Diego Auzqui, David Distéfano y Luis Vila, quien a los 17' se filtró por la derecha y envió un centro que, previo desvío en Sainz, terminó adentro del arco. Segundo festejo local y desazón en la República de Mataderos.

La tónica del segundo tiempo fue la misma. Un Lobo hambriento, que salió en busca del tercer gol. Sin embargo, falló en la resolución. El caso más descriptivo lo sufrió Vila, a los 180 segundos, al reventar el travesaño con un disparo. Fue un aviso que, sumado a la charla en el descanso que dio Facundo Argüello, sirvió para generar la reacción. En un ataque, Aranda -había ingresado por Pumpido, lesionado- se tiró en el área y Américo Monsalvo sancionó penal. Esta vez, el 10 no falló y consiguió su gol 106 en el club. El descuento dejó abierto el partido, con 40' por jugarse. Entonces, Gimnasia retrasó las líneas y la pelota la dominó el Torito a través de Fattori, Gómez y Vera, más el despliegue de Melo y Brito, quien debió sustituir a Aranda por una molestia muscular.

Chicago volvió a mostrar voluntad y decisión. No se entregó y tuvo su premio, como le había sucedido con Los Andes en la República. Ayer, el entrenador apostó por la misma variante táctica que ante el Milrayitas: mandó a la cancha a Vázquez en lugar de Sainz y retrocedió Juárez a la zaga. Y nuevamente acertó. El equipo adquirió mayor manejo de balón y el volante surgido de las Inferiores fue quien asistió al delantero uruguayo para sellar el empate. Fue un Brito agónico, luego de un primer tiempo de muy bajo nivel. Un punto que sirve para el aspecto anímico y cotiza hacia el futuro lejano, ya que en el actual torneo cuenta con remotas posibilidades de alcanzar el segundo ascenso a Primera.

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